2.333 a.C.
La leyenda del primer reino: Gojoseon
2.333 a.C.

Guía de Viaje

Las relaciones entre Corea del Norte (República Popular Democrática de Corea) y Corea del Sur (República de Corea) no han sido siempre tan problemáticas y tensas como lo son hoy en día. El conflicto entre las dos Coreas es un fenómeno bastante actual.
Antes de la ocupación japonesa de 1910, Corea estuvo unificada en lengua, cultura y política durante más de un milenio.
Esto es un resumen de la historia de Corea, con algunos de los acontecimientos históricos más significativos de la península coreana.
Se cree que el país coreano nació en el siglo III a.C., cuando un famoso rey llamado Dangun fundó el antiguo Joseon, también conocido como Gojoseon "La tierra de calma matutina".
Esto es sólo una bonita leyenda ya que se han encontrado restos arqueológicos de pobladores en la península de hace miles de años.
Alrededor del siglo I a.C., surgieron Tres Reinos en la península de Corea: Baekje, Goguryeo y Silla.

El sur de la península coreana está dividida por una importante cadena montañosa. Esta extensión montañosa del suroeste enmarcaba el área histórica de Baekjie, al igual que el reino de Silla al este.
Por otro lado, Goguryeo se extendía por una zona salvaje que incluía el noreste de Corea y el este de Manchuria.
Los Tres Reinos de Corea compartían una serie de atributos típicos. Se convirtieron en estados mediante frecuentes guerras de expansión, se organizaron sistemas militares centralizados y se desarrollaron organizaciones de formación.
También se potenció el poder del rey en cada estado y se desarrollaron monarquías dinásticas.
Otra característica común de los Tres Reinos coreanos fue, el surgimiento de poderosas aristocracias compuestas por jefes tribales, que se trasladaron a las capitales.
Todos los reinos lograron una centralización del poder. Estos se dividieron en sistemas administrativos que gestionaban los castillos de la época.
Los Tres Reinos desarrollaron culturas muy sofisticadas. Cabe destacar la introducción del budismo. En aquella época, el budismo era considerado como la religión del Estado, con el fin de protegerlo y garantizar su bienestar.
Con la ayuda de China, Silla dominó y conquistó Baekje en el año 660 y Goguryeo en el año 668.
En el año 676, Silla expulsó a los chinos y consiguió el control total de la península de Corea. Unos años más tarde, parte del pueblo de Goguryeo, creó el estado de Balhae al norte de Manchuria. Balhae entró rápidamente en confrontación directa con Silla.
Silla unificada vio crecer una monarquía absoluta, que se deshizo eficazmente de la influencia del Consejo de Nobles. Se desarrolló un órgano administrativo principal llamado Cancillería (Chipsabu) para imponer los decretos reales. Esto hizo disminuir el control directo de la clase alta sobre la tierra y la población.
Se construyeron fastuosos palacios y sepulturas reales en Kŭmsŏng (actual Gyeongju en Corea del Sur), la capital de Silla.

Un gran líder militar llamado Wang Geon había vencido a Silla en el año 930, estableciendo una floreciente dinastía llamada Goryeo, de donde procede el nombre de Corea.
Corea estaba ahora totalmente unificada con más o menos los límites que mantiene en la actualidad.
Wang, aceptó a los supervivientes del Reino de Silla, tomó a una princesa de este reino como su otra mitad y trató a la clase alta con extraordinaria generosidad.
Su dinastía gobernó durante casi 500 años y en su apogeo estuvo entre las civilizaciones más avanzadas del mundo.
En el siglo XIII el ascenso de los mongoles llego hasta Corea. Las fuerzas de Kublai Khan atacaron y destruyeron el ejército de Goryeo en 1231, lo que obligó al gobierno a retirarse a la isla de Ganghwa.
Tras una intrusión mas devastadora en 1254, en la que fallecieron innumerables personas y unas 200.000 fueron tomadas cautivas, Goryeo se rindió a los mongoles.
El derrocamiento de los mongoles por parte de la dinastía Ming en China, ofreció una gran oportunidad a grupos de militares coreanos para disputar el poder.
Entre ellos, Yi Seong-gye, cogió el toro por los cuernos y derrocó a los líderes de Goryeo, convirtiéndose así en el fundador de la más larga y última dinastía de Corea (1392-1910).
El nuevo estado se llamó Joseon, en recuerdo del antiguo reino de Joseon que existió 15 siglos antes, y su capital se construyó en Seúl.
El general Yi, también conocido como Taejo de Joseon, movilizó a 200.000 trabajadores para rodear la flamante capital con una gran muralla, la cual se completó en 1396. Alrededor del 70% de esta muralla, todavía sigue en pie.
La Gran Puerta Sur Namdaemun y la Gran Puerta Este Dongdaemun, son lugares que se pueden visitar hoy en día.

El profundo impacto budista en la dinastía anterior, llevó a los eruditos a aconsejar al rey que desarraigara la influencia política y económica del budismo, lo que condujo al exilio en las montañas de los monjes y discípulos. Ésta es una de las razones por las que muchos de los templos budistas de Corea están situados en lugares montañosos.
Los eruditos más destacados de la dinastía Joseon eran ideólogos que deseaban devolver a la sociedad coreana a su camino correcto, tal y como ellos lo veían, utilizando el Confucianismo como herramienta para disciplinar las pasiones y los intereses de la sociedad de Joseon.
Varias de las principales atracciones turísticas culturales de Corea en la actualidad, como los palacios de Seúl, son ejemplos de la longeva dinastía Joseon.
El palacio principal, Gyeongbokgung, contaba con 800 edificios y más de 200 puertas. En 1900, los gastos del palacio representaban el 10% de todos los gastos del gobierno federal.
En 1443, el rey Sejong el Grandre creo el Hangul, el nuevo alfabeto coreano, el cual se sigue utilizando a día de hoy.
En 1592 comenzó la invasión japonesa de Corea. 150.000 soldados japoneses bien armados, divididos en 9 ejércitos, arrasaron toda la península coreana, saqueando, matando y violando.
Quemaron palacios y templos, dañando y llevándose tesoros culturales de un valor incalculable.
Una serie de brillantes victorias navales del almirante Yi Sun-sin ayudaron a cambiar las tornas contra los japoneses. A su vez, los soldados Ming también llegaron desde China y en 1597 los japoneses se vieron obligados a retirarse.
La fuerte resistencia en tierra y mar impidió las ambiciones japonesas de dominar Asia, pero sólo a costa de enormes daños y trastornos económicos en Corea.
Las ambiciones de Japón de apoderarse de Corea resurgieron a finales del siglo XIX, cuando la nación comenzó a convertirse rápidamente en la primera potencia industrializada de Asia.
Aprovechando la Revolución Campesina Donghak en Corea, Japón inició la guerra con China, derrotándola en 1895. Las rivalidades siguieron con Rusia, ya que ambos países aspiraban a controlar la península coreana.
Japón aplastó a Rusia tras fulminantes ataques marítimos y terrestres, lo que resultó espectacular para el mundo occidental. Hasta la fecha, Occidente había visto a los asiáticos como pueblos a los que había que subyugar, en lugar de temerlos como competidores económicos y militares.
En 1905 se produjo la ocupación japonesa de Corea. Tras la abdicación del rey Gojong en 1907, Corea se convirtió en una colonia de Japón en 1910.
Una vez que tuvo el control total, Japón intentó destruir el espíritu de identidad nacional coreano. Para la gran mayoría de los coreanos, el dominio japonés era ilegal y degradante.
A lo largo de la colonización hubo casos en los que los coreanos contraatacaron.
La fiesta nacional surcoreana del 1 de marzo honra el día en que, en 1919, la muerte del ex rey Gojong y la presentación de una declaración de independencia, impulsaron enormes manifestaciones a favor de la independencia de Corea en toda la nación.
Las manifestaciones fueron reprimidas sin piedad, pero aún así duraron meses. Cuando terminó, los japoneses declararon que hubo 500 muertos, 1.400 heridos y 12.000 detenidos; sin embargo, las estimaciones de los coreanos sitúan las bajas en 10 veces esas cifras.
El gobierno colonial japonés ejecutó políticas de industrialización y nuevas administraciones, pero siempre en interés de Japón. Surgieron modernas industrias de productos químicos, acero y tejidos, además de flamantes ferrocarriles, puertos y carreteras.
Los coreanos nunca agradecieron a Japón nada de esto, pero dejó a Corea mucho más desarrollada en 1945 que otras naciones bajo dominio colonial, como Vietnam bajo los franceses.
Tras la victoria aliada de 1945 en la Segunda Guerra Mundial y la rendición incondicional de Japón, se produce la división de Corea.
La Unión Soviética en el norte y los Estados Unidos en el sur, debían supervisar la rendición de las fuerzas japonesas en sus dos sectores, divididos por el Paralelo 38, así como establecer temporalmente sus respectivos gobiernos militares hasta que Corea se pudiera auto gobernar y alcanzar su independencia total.
En 1948, la Unión Soviética se negó a participar en las elecciones democráticas para un nuevo gobierno en toda la península, supervisadas por las Naciones Unidas, lo que provocó el reconocimiento por parte de la ONU de la República de Corea (Corea del Sur) como el único gobierno genuino de Corea, nombrando presidente a Syngman Rhee.
En el Norte, Kim Il-sung declaró la República Popular Democrática de Corea en septiembre de 1948, con Kim como primer ministro. La creación de la RPDC (Corea del Norte) se produjo sin elecciones y con la ayuda de la Unión Soviética.
La división de Corea, después de haber existido como un reino soberano unificado desde 932 hasta 1910, no pareció deseable ni al gobierno federal del Norte ni al del Sur. El choque de ideologías, comunista y democrática, en Corea convirtió el paralelo 38 en el punto álgido de la nueva Guerra Fría.

Desde 1948 hasta el inicio de la Guerra de Corea, las fuerzas norcoreanas instigaron constantemente disputas sangrientas a lo largo de la frontera. El 25 de junio de 1950, Kim Il-sung lanzó toda su fuerza militar, con el apoyo de la Unión Soviética, contra el Sur. La primera guerra caliente de la Guerra Fría había comenzado.
Las Naciones Unidas, lideradas por Estados Unidos, se implicaron rápidamente de la defensa de Corea del Sur. La Unión Soviética apoyó la guerra entre bastidores, mientras que la China comunista envió 300.000 soldados en apoyo de Corea del Norte.
La guerra se prolongó hasta que en julio de 1953 se firmó un armisticio.
Se creó una zona de amortiguación de tres millas de ancho entre las dos Coreas, la Zona Desmilitarizada de Corea o DMZ.
Tras la tregua entre las dos Coreas, el acuerdo de paz nunca se llegó a firmar, con lo que se entiende que la guerra todavía sigue activa.
Tras firmarse el armisticio, las dos Coreas siguieron caminos totalmente diferentes. Mientras Corea del Sur ha seguido de cerca el modelo Americano, atravesando varias dictaduras en su camino, Corea del Norte ha seguido el modelo comunista, el cual perdura a día de hoy.
Vamos a hacer un pequeño recorrido por la historia de cada país, desde el fin de la guerra hasta hoy.
Cuando la guerra de Corea terminó en 1953, Rhee Syngman continuó con su directriz dictatorial hasta 1961, cuando él y su esposa se marcharon a Hawái tras las frecuentes manifestaciones contra él.
Tras un golpe militar en 1961, Park Chung-hee gobernó Corea del Sur con mano de hierro hasta 1979, cuando en medio de grandes manifestaciones, su propio jefe de inteligencia, Kim Jae-gyu, lo mató a tiros una noche durante la cena. A esto le siguieron cinco meses de conversación democrática hasta que Chun Doo-hwan, un protegido de Park, tomó el poder.
Como reacción, los habitantes de Gwangju salieraon a la calle en mayo de 1980, en un suceso que ahora se conoce como la Masacre de Gwangju.
Se movilizó al ejército para que interviniera, con el pretexto de sofocar un levantamiento comunista. Los soldados no tenían balas, pero utilizaron bayonetas matando a muchos manifestantes transeúntes desarmados.
Los residentes, molestos por lo ocurrido, asaltaron armerías y comisarías, utilizando armas y munición para expulsar a los soldados de la ciudad.
Unos días más tarde, soldados armados con rifles cargados, apoyados por tanques y helicópteros, retomaron la ciudad. La mayoría de los líderes de las protestas fueron tachados de comunistas y fusilados sumariamente. Al menos 154 civiles murieron, y otros 74 desaparecieron, presuntamente muertos. Otros 4.141 resultaron heridos y más de 3.000 fueron encarcelados, algunos de los cuales fueron torturados.
Finalmente, en 1992, un civil, Kim Young-sam, ganó las elecciones presidenciales y comenzó a desarrollar una auténtica democracia. La condena del ex presidente por traición y corrupción, fue una tremenda victoria para el movimiento democrático.
En 1997 fue elegido presidente Kim Dae-jung, el cual iniciaría lo que se conoce como la "Política del Sol", destinada a la reconciliación con Corea del Norte.
En junio de 2000, los presidentes de las dos Coreas se reunieron en una cumbre por primera vez desde 1945. Fue en ese año cuando Kim recibió el Premio Nobel de la Paz por la ejecución de la "Política del Sol".
El siguiente presidente de Corea del Sur fue Roh Moo-hyun, el cual continuó con la política de compromiso de Kim con el Norte, pero su mala gestión económica y la decisión de enviar soldados surcoreanos a Irak hizo que su apoyo público cayera en picado. Unos años más tarde se suicidó.
En 2008, Corea del Sur dio un giro a la derecha, lo que hizo que Lee Myung-bak, del Gran Partido Nacional, fuera elegido presidente.
A este le seguiría Park Geun-hye, la primera mujer presidenta de Corea del Sur e hija del ex dictador Park Chung-hee. Park fue impugnada y destituida de su cargo en 2017 por abuso de poder y corrupción y finalmente condenada a 24 años de prisión en 2018.
A Park le sucedió Moon Jae-in, del Partido Demócrata, un antiguo abogado de derechos humanos, cuyo primer periodo de gobierno se caracterizó sobre todo por el acercamiento de las relaciones con Corea del Norte.

Tras finalizar la guerra de Corea, los chinos permanecieron en Corea del Norte y ayudaron en la enorme tarea de reconstruir un país prácticamente arrasado por los bombardeos.
Al mismo tiempo, Kim Il-sung inició un periodo de dura represión. Empezó a ejecutar a quienes consideraba un peligro para él en un esfuerzo por tomar el control total del Partido de los Trabajadores de Corea, incluyendo a su Ministro de Exteriores.
A diferencia de otros líderes comunistas, el culto a la personalidad de Kim se fue formando. El sobrenombre de "suryong" o "Gran Líder" se empleaba a diario en la década de los 60.
Los primeros años bajo el mandato de Kim Il-sung fueron testigos de grandes mejoras en la vida de los campesinos y los trabajadores. A la alfabetización y la plena atención sanitaria, le siguieron rápidamente el acceso a la educación superior y la plena militarización del Estado. Hasta que en la década de los 70, Corea del Norte cayó en una recesión económica de la que nunca se ha recuperado.
En 1980, el hijo de Kim, Kim Jong-il, fue designado sucesor hereditario del gran líder y en 1991 fue nombrado comandante supremo del ejército coreano, a pesar de no haber servido nunca en él.
Desde 1989 hasta 1994, padre e hijo eran mostrados casi siempre juntos, preparando al pueblo norcoreano para una dinastía hereditaria mucho más acorde con el confucianismo que con el comunismo.
La estrategia del régimen dio sus frutos en 1994, cuando Corea del Norte negoció un acuerdo con la administración Clinton en el que aceptaba cancelar su programa nuclear a cambio de productos energéticos estadounidenses.
A mitad de los acuerdos, Kim Il-sung sufrió un infarto y murió.
La respuesta a la muerte de Kim Il-sung dentro de Corea del Norte fue una especie de histeria colectiva: todo el país salió en masa a llorar al presidente, y las multitudes se sumían en lamentos y gritos frenéticos a través del canal de televisión estatal.
Tras un periodo de luto de tres años, Kim Jong-il asumió finalmente el manto del poder en octubre de 1997, cuando fue elegido Líder Supremo de Corea del Norte y Líder del Partido del Trabajo de Corea.
La presidencia recayó en el difunto Kim Il-sung, que fue declarado presidente eterno de Corea del Norte, lo que le convierte en el único presidente fallecido del mundo.
Durante ese periodo, unas terribles inundaciones en 1995 condujeron a Corea del Norte rápidamente al desastre. El país apeló a la ONU y a la vecindad mundial para obtener ayuda alimentaria urgente.
Esto fue el inicio de una terrible hambruna que duró más de dos años, provocando la muerte de 220.000 personas, según el gobierno de Pionyang, aunque esta cifra podría haber llegado a más de 2 millones de muertes.
En junio de 2000 llegó la cumbre de Pionyang, entre Kim Dae-jung, del Sur, y Kim Jong-il. Fue la primera reunión de tal nivel entre los dos países.
La cumbre abrió el camino a una posible visita del presidente de Estados Unidos a Corea del Norte, aunque esa aspiración se vio truncada cuando el presidente Bush, durante un discurso en 2002, calificó al Norte (junto con Irán e Irak) como parte de un "Eje del Mal".
Kim Jong-il sufrió un grave derrame cerebral en 2008, tras el cual perdió bastante peso y se volvió notablemente frágil. Poco después empezó a promocionar a su tercer hijo, Kim Jong-un, acompañando al querido líder en sus apariciones públicas.
Kim Jong-il murió de un ataque al corazón en su tren privado en 2011, y la declaración de su fallecimiento desencadenó escenas de histeria pública similares a las de la muerte de Kim Il-sung en 1994.
No se sabía casi nada de Kim Jong-un, pero desde que asumió la dirección de la nación ha demostrado ser una figura temible, que despacha rápidamente a cualquiera que amenace su posición con una rápida brutalidad,
Siguiendo los pasos de su padre, Kim Jong-un ha puesto a prueba su creciente arsenal nuclear, lanzando docenas de misiles de corto y medio alcance y misiles balísticos intercontinentales.
En 2018 Kim se reunió con el presidente de EE.UU. Donald Trump en la cumbre de Singapur, donde se buscaba la desnuclearización progresiva de la peninsula coreana.
La cumbre se repitió en Hanoi en febrero de 2019. Unos meses más tarde, Trump se convertiría en el primer presidente de EE.UU. en pisar el suelo de Corea del Norte.

Y con esto y un bizcocho, llegamos al final de este intento de resumen de la historia de Corea 😉
Espero que te haya gustado y que así puedas disfrutar un poco mas de este pequeño, pero gran país, que es Corea del Sur.
NOTA: Algunos de los enlaces de esta web son de afiliados, lo que significa que puedo ganar una pequeña comisión por los productos y servicios que recomiendo. A ti, la compra te va a costar lo mismo, incluso puedes obtener algún descuento. A mi, me ayudas a mantener este blog en funcionamiento 😉 ¡Gracias y feliz día!